20.10.12

Boletas electorales en español plantean dilemas

AP.- Nueva York.- A menos de tres semanas de las elecciones presidenciales, hay zonas del país que no satisfacen o apenas pueden cumplir con las normas impuestas por el gobierno para ayudar a los inmigrantes a votar en un idioma que no sea el inglés. 
Paul Adams, director de la junta electoral del condado de Lorain, en Ohio, conoce bien el problema. Se vio obligado hace poco a pedir 183.000 dólares adicionales a las autoridades de su jurisdicción para poder cubrir el gasto de imprimir y enviar boletas bilingües - en español e inglés - a los votantes, que las reciben por correo. 
 "Antes, las papeletas en inglés eran de dos páginas y enviar cada una, y que el votante la devolviera, costaba aproximadamente 65 centavos. Ahora, en español e inglés son de cuatro o cinco páginas y el costo ha subido a 1,70 por envío", dijo Adams. 
 "Creo que existe la necesidad de ofrecer asistencia adicional a estos votantes pero no estoy convencido de que se tenga que ir tan lejos con los requisitos que se nos imponen". 
 Adams, quien vive en un condado que ha sufrido recortes presupuestarios, no está solo.
 Funcionarios de varias jurisdicciones se quejan de la falta de dinero para imprimir o enviar papeletas bilingües a los votantes, la dificultad para encontrar a intérpretes que trabajen en centros de votación y hasta la confusión generada por el español usado en algunas boletas. 
El problema ocurre, además, cuando parece que estas papeletas son más necesarias. Aproximadamente 13,4 millones de ciudadanos en edad de votar y pertenecientes a grupos de lenguas minoritarias vivían en las jurisdicciones que ofrecían papeletas bilingües para los comicios del 2008. 
La cifra es ahora de más de 19 millones de ciudadanos, según datos del Departamento de Justicia, lo que representa un aumento del 42,7%. En el condado de Fort Bend, en Texas, el problema no es el dinero sino la falta de ciudadanos estadounidenses bilingües que ayuden en sus centros electorales a votantes hispanos, tal y como ordenó el gobierno a la jurisdicción en abril del 2009, tras llevarla a los tribunales. 
 "No sabemos qué va pasar si el gobierno nos dice que no hemos cumplido con el acuerdo totalmente, porque no lo hemos hecho", dijo John Oldham, administrador electoral del condado, tras explicar que necesitan 200 empleados bilingües y cuentan con aproximadamente 130.
 "Simplemente no hemos podido encontrar el número de personas que hablen español y que se estipula en nuestro acuerdo con el Departamento de Justicia". Ofrecer papeletas en otros idiomas además del inglés es obligatorio en numerosos condados seleccionados por el gobierno siguiendo las pautas fijadas por el el Voting Rights Act, la legislación que vela por los derechos del votante. 
Esa ley estipula que una jurisdicción debe ofrecer asistencia idiomática a los votantes si más del 5% de los ciudadanos en edad de votar son miembros de un grupo lingüístico minoritario, "no hablan o entienden de forma suficiente el inglés para participar en el proceso electoral" y no tienen altos niveles educativos. 
 Votar en idiomas como el español, chino, vietnamita o dialectos indígenas como el navajo es posible en 248 condados de 25 estados del país. Aun así, el Departamento de Justicia ha acudido a los tribunales en al menos 16 de esos condados en los últimos cinco años para exigir que respeten la ley y ofrezcan materiales explicativos electorales en otros idiomas, y papeletas bilingües o multilingües, además de contratar y entrenar a empleados que hablen otras lenguas y ofrezcan asistencia en centros de votación. 
Estos condados son de los estados de Nueva York, Nueva Jersey, California, Texas, Illinois y Ohio. A pesar de que todas las jurisdicciones han llegado a acuerdos con el gobierno, el mandato es difícil o imposible de cumplir para algunas, aseguran. Los condados bajo el mandato del Voting Rights Act deben contar su número de votantes con apellidos españoles para calcular el número de papeletas bilingües, la cantidad de materiales explicativos en otros idiomas a imprimir y cuantos empleados bilingües contratar en los centros de votación, según cifras de cada precinto. 
 En Fort Bend, Oldham dijo que muchos de los votantes con apellidos hispanos contactados no hablan español, así que no pueden servir como intérpretes. En Lorain, Adams dijo que, a veces, los apellidos españoles son en realidad de ciudadanos filipinos y a estos no les sirve una boleta en español. Por otro lado, hay votantes hispanos que se han quejado de no entender el español de las papeletas. 
 "En Sur Lorain, la mayoría de la comunidad es puertorriqueña pero hay un contingente mexicano, guatemalteco, dominicano....Para términos legales como 'sheriff del condado' usan palabras diferentes," dijo Adams. 
"Así que hay hispanos que entonces prefieren el material en inglés porque no entienden realmente lo que está en español, porque no es la terminología que usan". El condado de Orange, en Nueva York, hace grandes esfuerzos para acomodar a su población hispana en época de elecciones pero el presupuesto con el que cuenta es escueto. 
Sus funcionarios accedieron a imprimir papeletas que incluyeran español y a contratar empleados bilingües para ayudar a los votantes hispanos después de llegar a un acuerdo con el Departamento de Justicia en abril. Orange creó además un comité para asegurar que el condado cumplía con la normativa. "No sé cuánto es el costo total de esto, pero es muy significativo. 
Estamos hablando de salarios y beneficios para nuevos empleados", dijo el comisionado del condado, David Green. "Estamos haciendo todo lo posible por cumplir con el acuerdo (con el Departamento de Justicia)". De los 19,5 millones de personas en el estado de Nueva York, aproximadamente 5,5 millones no considera el inglés como lengua materna, según datos del censo del 2010. De este grupo, un 45% considera que no habla bien inglés. 
 Dena Iverson, portavoz del Departamento de Justicia, dijo que el gobierno no puede comentar sobre asuntos vigentes, refiriéndose a los casos de condados que ha llevado a los tribunales. Uno de los legisladores de Colorado, Mike Coffman, envió en abril una carta al fiscal general del país, Eric Holder, expresando su oposición a las papeletas que incluyen español y otros idiomas. 
Destacó que las boletas electorales ya son de por sí caras de producir y el costo aumenta si se le agrega otro idioma. "Oigo a menudo que el hecho de duplicar el tamaño de la papeleta, para incluir dos idiomas, resulta en significativos aumentos de costos para todo: compra de papel, impresión, sobres y envíos", dijo Coffman en la carta, facilitada por su oficina a The Associated Press. 
 "Todo esto representa cientos de miles de dólares que han de ser pagados por los gobiernos de condados locales, con presupuestos ya bastante escuetos", indicó el congresista, quien aseguró hace meses que en un condado de su estado el costo llegaría a los 350.000 dólares. 
 Nina Perales, vicepresidente de litigación para MALDEF, una organización nacional que defiende los derechos legales civiles de los hispanos, asegura que los votantes tienen derecho a comprender de la mejor forma posible lo que dicen sus papeletas. 
 En época de elecciones, además, no sólo se vota por candidatos, recordó, sino por propuestas locales que pueden estar relacionadas con educación o recolección de impuestos, entre muchos otros temas. 
 "A veces hay gente que se olvida de lo complicada que puede ser una boleta electoral. En las elecciones muchas veces se vota también por propuestas o medidas locales que son importantes, pero que contienen un lenguaje muy complicado", señaló. 
 Más de 12 millones de hispanos podrían acudir a las urnas en noviembre, según cálculos de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO). A pesar de que es una cifra considerable, el Centro Hispano Pew calcula que la mitad de los 24 millones de hispanos que podrían votar. 
 La ayuda en español a votantes hispanos parece que no está de más: de los 37 millones de personas que hablan español en su casa en Estados Unidos, 16,4 millones asegura que no habla inglés muy bien, según los últimos datos del censo. 
 Martha Juárez agradece votar en español por el presidente de Estados Unidos. La inmigrante mexicana es ciudadana estadounidense y toma clases de inglés, pero dice que se siente más cómoda llenando la papeleta electoral en su idioma materno. 
 "En inglés, a veces, hay vocabulario que es un poco complicado entenderlo", explicó Juárez, un ama de casa en Denver, que lleva 13 años en Estados Unidos. "Aprendo poco a poco, pero el inglés es un desafío para mí". La hispana de 37 años vive en uno de los tres condados del estado de Colorado donde se ofrecerán papeletas bilingües, en inglés y español, para votar el próximo 6 de noviembre. 
 No existen demandas en contra del Voting Right Act, pero estados como Virginia o Texas han presentado proyectos de ley para imponer el inglés como lengua oficial en todo tipo de documentos y operaciones diarias del gobierno estatal. Aun así, la ley federal se impone a la estatal y los condados cubiertos por el Voting Rights Act deben cumplir con el mandato de Washington, a pesar de leyes conocidas como "English only", explicó Perales. 
 Texas es el estado donde se ofrecen más papeletas bilingües, seguido de California y Nuevo México. Para muchos activistas, la necesidad de ofrecer papeletas electorales en idiomas como el español está clara. 
 "El hecho de que muchos consideren otras lenguas como su idioma principal no les hace menos ciudadanos estadounidenses y no les otorga menos derechos a votar", opinó Jenny Flanagan, de la organización Common Cause, que se dedica a defender los derechos de los ciudadanos en el proceso político. 
 "Las elecciones son el momento, en nuestro país, en que todos somos iguales, y todos tenemos una misma voz ante nuestro gobierno", agregó la activista. "Tenemos que asegurar que ese gobierno nos ofrece acceso a todos".

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